Sara, de Dylan

20 agosto, 2008

Sara, Sara,
Sweet virgin angel, sweet love of my life,
Sara, Sara,
Radiant jewel, mystical wife.

Sleeping in the woods
By a fire in the night
Where you fought for my soul
and went up against the odds
I was too young to know you were doing it right
And you did it with strength that belonged to the Gods.

Sara, Sara,
Wherever we travel we’re never apart.
Sara, oh Sara,
Beautiful lady, so dear to my heart.

I can still hear the sounds of those Methodist bells,
I’d taken the cure and had just gotten through,
Stayin’ up for days in the Chelsea Hotel,
Writin’ “Sad-Eyed Lady of the Lowlands” for you.

Sara, Sara,
It’s all so clear, I could never forget,
Sara, Sara,
Lovin’ you is the one thing I’ll never regret.

Now the beach is deserted except for some kelp
And a piece of an old ship that lies on the shore.
You always responded when I needed your help,
You gave me a map and a key to your door.

Sara, oh Sara,
Glamorous nymph with an arrow and bow,
Sara, oh Sara,
Don’t ever leave me, don’t ever go.

Y ahora en español:

Sara, Sara
Dulce ángel virgen, dulce amor de mi vida
Sara, Sara
Joya radiante, esposa mística.

Durmiendo en los bosques
Al lado de un fuego en la noche
Cuando luchaste contra mi alma
y subió contra todo pronóstico
Yo era demasiado joven para saber que estaba haciendo lo correcto
Y lo hiciste con una fuerza propia de dioses.

Sara, Sara
Donde quiera que viajemos
nunca estamos separados
Sara, oh Sara
Hermosa dama, tan querida por mi corazón

Todavía puedo oír los tañidos
De esas campanas Metodistas
Me había sometido a la cura
Y lo había pasado
Quedándome por días
En el Hotel Chelsea
Escribiendo “Dama de ojos tristes
de las tierras bajas” para ti

Sara, Sara
Es todo tan claro, nunca lo podré olvidar
Sara, Sara
Amarte es algo de lo que nunca me arrepentiré

Ahora la playa está desierta
Excepto por algunas algas
Y un fragmento de un viejo barco
Varado en la costa
Tú siempre respondiste
Cuando necesité tu ayuda
Tú me das un mapa
Y una llave de tu puerta

Sara, Sara
Ninfa glamorosa con un arco y una flecha
Sara, oh Sara
Nunca me abandones, nunca te vayas.

Sobre el libre albedrio.

8 julio, 2008

El ser humano puede elegir y tomar sus propias decisiones, sin condicionantes. Eso es algo que nos diferencia de una piedra. Esta, sin más remedio, cuando la soltemos desde lo alto, caerá hacia abajo sometida a la fuerza de la gravedad, girará según un modelo aerodinámico, y cuando toque tierra allí se quedará, a menos que el terreno resbale o que de un bote, tras lo cual, tarde o temprano, se detendrá.

Es al menos curioso pensar en que las galaxias y demás entes espaciales siguen con absoluta obediencia unas leyes pronosticables, y por tanto, cognoscibles (si bien no para la limitada inteligencia del ser humano, pero cognoscibles al fin y al cabo). Sin embargo, saber lo que voy a comer cuando me levante del sofá es una variable mucho mayor.

Me comentaban en una noche de hogueras, de hogueritas de San Juan (la hoguera, la hoguera, la hoguera, la hoguera tiene, qué se yo, que sólo lo, tiene la hogue-e-e-ra, cantando al bueno de Krahe), que pensar en el vasto espacio da como miedo. No el terror que te atenaza, sino el miedo a sentirse minúsculo, carente de significado o sentido vital. Y sin embargo, los planetas siguen con sus rotaciones, las lunas idem, los soles en sus trayectorias dentro de las galaxias, estás en su pasear a través del espacio, todo perfectamente predecible mediante modelos de conocimiento.

¿Somos o no algo especial? Y ya no hablo sólo de los seres humanos, sino de la vida. Yo, por lo menos, me siento orgulloso de estar vivo. No es que la existencia de la piedra me resulte sosa, ni ajetreada, es que más bien, me resulta predecible. Pero ni yo mismo sé donde estaré mañana, puedo tratar de predecirlo, pero seguro que me equivoco, para mi placer. Y no consiste en ir a Taj Mahal, ni acercarse a la Antartida. Si no de sorprenderse con algo nuevo.

¿Como afrontamos los vivos la muerte, la casilla del final en casi todos los juegos de mesa? Esta pregunta, que hay que hacerse, al menos una vez en la vida, es una de las más importantes. El maestro Brassens nos alzó una suplica de como veia él su descanso eterno, ya que no nos corresponde a nosotros mismos el darnos sepultura.

Sea pues, aquí os lo dejo, aunque quiero que sepais que no se cumplió su suplica.

Un Ser Humano entre las estrellas

9 junio, 2008

Hoy me pregunto qué es el HOMBRE (y no voy a caer en la diferenciación de hombre-mujer, tomémoslo por su significado neutro, es decir, perteneciente a la raza humana).

Un ser humano nace, por regla general de otro ser humano (¿o hablaríamos de sera humana?), con la colaboración de un tercer ser humano, salvo casos puntuales en los que una paloma se encarga de esto último, pero casi suena a milonga, pero hay gente que lo cree y a mi no me importa reflejarlo. La ciencia es de meridiana claridad respecto al tema. Claro está que la ciencia no tiene respuestas para todo, pero, me da que prefiero el método científico al método Yahya Jammeh, del que Nach dem Chaos ofrece su particular visión.

Un ser humano se desarrolla. Pertenece a esa clase de cosas que se modifican en el tiempo. Y como el tiempo tiende a fluir (por lo que nos dice la ciencia) hacia un solo sentido, pues resulta que envejecemos en vez de rejuvenecer. Es decir, nos vamos “oxidando”, burdamente hablando, en sentido de chapista, pero no sólo en ese sentido, sino tambien en sentido bioquímico. La oxidación de los nutrientes tiene la mala costumbre de producir diversos efectos adversos. Y que sepamos, las células humanas tienen la mala faena de estar diseñadas con una apoptosis, o muerte celular programada. Y discutir ahora sobre telómeros es demasiado. Resumiendo, que el desarrollo nos prepara para una muerte anunciada desde el momento de nacer.

Un ser humano se reproduce. Eso es evidente. Menudo gusto da hacerlo. Y es que la naturaleza no nos puso los receptores de placer en la punta de la nariz, porque esa especie que lo hizo así, se quedo en el jurásico, por andar todo el día tocandose la nariz mutuamente en vez de estar haciendo seres de dicha especie, cuantos más mejor. Todo es claro. El ser humano, que se muestra férreo en la defensa de su posición de superioridad con respecto a los demás seres vivos (el ser humano no es un animal, es el cúlmen de la creación, heredarás la tierra, te alzarás sobre las bestias…), no hace otra cosa que invadir su medio, sin control alguno, diezmando las demás especies, los recursos naturales, hasta que estos desaparecen o son sustituidos por otros seres, insensibles a nuestros intereses, o productos químicos no utilizables (incluso dañinos para el ser humano). Y sigue reproduciéndose. Otros ya se han dado cuenta de que somos demasiados, y se ha teorizado sobre que va a pasar cuando nuestro planeta albergue más almas vivientes de las que puede soportar. Yo no me atrevo a hacerlo, puesto que el ser humano ha demostrado en muchas ocasiones que es un lobo para él mismo (pobres lobos, mala fama han criado entre los humanos), y mirar más lejos me llena de un profundo resquemor.

La muerte como final. O como principio. El qué del principio no está claro. Pero nos lo venden cojonudo. Me viene a la mente la imagen de una serie de personas, tirando de unos odres gigantes de agua, mientras otras caminan a su alrededor, fustigándolas con crueles látigos (unas veces) y dulces mentiras (otras), prometiendo descanso al llegar al final de un camino que nadie conoce a ciencia cierta (que expresión más evocadora, nombrar a la ciencia en esto). Algo que se nos oculta, que se nos priva desde niños, que asumimos con la edad, pero que se ve como algo negro (más negro que la muerte, todo tiene solución menos la muerte,…). Al menos en el ámbito en el que vivo, más o menos esa cultura que llaman occidental con tintes mediterráneos (cada día menos, hasta que la devoren como si de una hamburguesa extra se tratara).

Hasta aqui puedo leer. Mañana seguiré reflexionando mi porqué, el sentido de la vida, según el que teclea. Y es que la vida…, la vida es un milagro:

Pd: maldita banda sonora. Puedo tararearla incluso dormido.

Pd2: Kusturica es un genio. Y en esta película uno se enamora de la vida, si o si.

Coge la carretera y lárgate, Jack

5 junio, 2008

Ella: Agarra la carretera, Jack. Y no vuelvas más. No más, no más…

El: Mujer, mujer. No me trates tan mal. Eres la peor mujer que haya visto nunca. Imagino que si tú lo dices, tendré que empaquetar mis cosas y marcharme.

Ella: Agarra la carretera, Jack. Y no vuelvas más. No más, no más…

El: Escucha mujer. No me trates así. Algún día volveré por mi propio pie.

Ella: No me importa si lo haces. Porque está claro, no tienes dinero, no interesas.

Hoy toca algo de humor retorcido.

5 junio, 2008

Exquisito ejemplo de como ser un bicho raro, nos lo da John Turturro en este fragmento de refinada belleza cinematográfica. Como nos gusta lo bizarro.

Igualmente increible esta adaptación que hacen los Gipsy Kings del inolvidable tema de los Águilas (vamos, The Eagles), Hotel California.

Reconocer en El Gran Lebowski una gran película es como el descubrimiento del acero (a buenas horas, pensarán muchos) pero inevitablemente, si uno desea tener criterio cinematográfico, tarde o temprano tiene que pasar por sus redes. Esta película, por la edad en la que la descubrí, por la gente que me rodeaba en aquellos tiempos, y por lo que supuso para mí, está marcada en rojo en mis recomendaciones. Y es que ver al Notas como reclama su alfombra, no tiene precio. Tampoco el viento en la playa. Y nunca un lanzamiento de bolos tuvo semejante plasticidad y cuidado estético.

Sin más, veamos a Turturro y escuchemos a los Gipsy:

AndMoreAgain, de Love

18 mayo, 2008

Love, grupo estadounidense de finales de los 60 y principios de los 70, fue una banda de rock psicodélico, encabezada por Arthur Lee, cantante, guitarrista y compositor. Hablar de  “Forever Changes“, su tercer álbum, es hablar de lo que muchos consideran como un indispensable en la lista de deberes de un buen melómano que se precie de serlo. Y dentro de éste disco, para mí, brilla como la estrella de la tarde una canción llamada AndMoreAgain, cuya letra dice:

And if you’ll see Andmoreagain
Then you will know Andmoreagain
For you can see you in her eyes
Then you feel your heart beating
Thrum-pum-pum-pum.

And when you’ve given all you had
And everything still turns out
Bad, and all your secrets are your own
Then you feel your heart beating
Thrum-pum-pum-pum.

And I’m
Wrapped in my armor
But my things are material
And I’m
Lost in confusions.
‘Cause my things are material
And you don’t know how much
I love you
Oh, oh, oh…

And if you’ll see Andmoreagain
Then you might be Andmoreagain
For you just wish and you are here
Then you feel your heart beating
Thrum-pum-pum-pum.

Aquí teneis a un viejo y enfermo Arthur Lee cantándola un año antes de su muerte. D.E.P.

El ilustre Paco Ibañez…

7 mayo, 2008

¿Qué se puede decir de este hombre a quien no haya tenido el placer de sentir en el alma su música cargada de poesía y profundos pensamientos?

Para mí, Paco, es uno de los mejores descubrimientos que me llegaron en la juventud. Qué mejor forma de conocer la obra de Lorca, Quevedo, Juan Ruiz, Jorge Manrique, y otros tantos que a través de la melancólica voz del bardo. Nunca he dejado de sentir con sus canciones, que repito como salmos, cuando la condición anímica lo permite.

Sin más, aquí os dejo un directo (en cuanto a calidad del primer tema, pues no anda sobrado, se han visto mejores interpretaciones, la edad se nota, pero aquel que tuvo, retuvo) en el Liceo de Barcelona. La primera canción está cargada de realidad, y la segunda es de las más bellas que he escuchado nunca.

Por cierto, la segunda es de Lorca, como no podía ser de otra manera…

De las cosas que interesan en la vida…

22 abril, 2008

Hoy me he levantado de la cama con una obsesiva idea rebotando en mi cabeza. Cuando esto sucede, trato de ocultarme del mundo que me rodea, pues mi mente interpreta cualquier acto en derredor como teniendo relación con la maquiavélica “idea obsesiva”. Sé que abrir una nevera en nada tiene relación con este estado mental tan mío, pero, aunque la razón salte y maldiga, se abren puentes en mi mente que los relacionan de forma muy convincente, creando ideas absurdas derivadas de esa primaria.

No es extraño que en esta suerte de aflicción mental pueda relacionar tranquilamente una zapatilla con El escritor Franz KafkaKafka, o el azul con la mantequilla. Esto, lo sé, debería preocuparme, pues algún día podría meterme vestido en la ducha, o con algún aparato eléctrico (lo que, obviamente, resultaría más trágico, pero menos vergonzoso…). Sin embargo, dicho lo lógico, que se abra a la mente la realidad que en mi se posa. No me interesa ponerle coto, pues es un estado interesante, pues conservando la fría y potente lógica, ésta se ve vencida, claudicada frente a esas ideas Pues eso aberrantes. Cuando pasa el cuadro, no más de diez minutos, puedo reflexionar sobre lo acontecido, y sobre las vueltas que puede hacer la mente racional tratando de explicar lo que se piensa. Es un concepto abstracto, pensar en lo que se está pensando, pero no es complicado. Uno puede pensar mal de si mismo cuando se descubre pensando en algo que no debería.

La aparición de estas ideas es enormemente escasa, pudiendo ser incluso un cuadro pseudoonirico, en el que aún no se ha activado la conciencia de forma adecuada, pero lo que está claro es que la memoria funciona, y la razón también, aunque sin posibilidad de actuación o inhibición de otras ideas o actos.

Curioso es también el por qué me interesa este tema. ¿Hasta que punto somos dueños de lo que pensamos? ¿Organizo yo, como ser individual (aunque biologicamente hablando lo más apropiado sería verme como un ecosistema completo de seres microscópicos), la información que me llega por los sentidos y la almacenada en la memoria a largo y corto plazo, de la misma forma que los demás seres humanos? ¿Qué es el interés humano? ¿Por qué dedico mi tiempo a este pequeño ensayo o a pensar en estos sucesos de mi mente? ¿Acaso no hay cosas mejores en que pensar?

Pues para pensar en el interés humano, que puede ser variado, aquí os dejo tres cosas que, no se hasta qué punto, podrían ser universales en cuanto a las preguntas que se hace el ser humano medio (que no medio ser humano).

¿Qué te pasa en la garganta?

20 diciembre, 2007

Aquí os dejo al Maestro de Maestros. Nadie manejó el cante como él. Así sonaba Pepe Marchena.

Recuerdo

11 diciembre, 2007

Esta canción significó para mí mucho más que lo que anuncia: tiene algo mágico este Serrano de pura cepa cuando habla del amor más duro, nada de ñoñerias, de lo trágico y hermoso que puede llegar a ser mientras se deshace entre los dedos. Sin más, que hablé Ismael:

Melancolía en estado puro.