Archive for the ‘Poesía’ Category

¿Y si…?

26 febrero, 2009

¿Qué pasaría si mezclaramos de vez en cuando a dos genios para una misma cosa? ¿Y si esa cosa es canción?

Dejemos que la letra la ponga un tal Federico García de su obra “Así que pasen 5 años” y la interpretación un tal Jose Monge, que no sabía cantar, no…

¿Cuánto perdimos cuando nos arrebataron a Lorca?

¿Cuánto perdimos cuando se nos fue Camarón de la Isla?

Siempre nos quedará el sueño y su leyenda

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Y es que amar duele.

20 octubre, 2008

Así lo escribieron Felice y Boudleaux Bryant, en su tema “Love Hurts”.

Duele sobre todo cuando lo cantan Gram Parsons y Emmylou Harris.

De él diré que tiene una voz casi quejumbrosa, triste y que embarga de melancolía el alma

De ella que su voz es cristalina como el agua que baja rauda por el torrente de su garganta.

La letra, para los avariciosos, que buscan conocer además de sentir, es la que sigue:

El amor lastima,

el amor hace cicatrices,

el amor hiere,

y estropea

cualquier corazón,

que no sea resistente

o lo bastante fuerte

para aguantar mucho dolor,

aguantar mucho dolor.

El amor es como una nube,

que guarda mucha lluvia

El amor lastima…

ooh, ooh, el amor lastima

Soy joven,

lo sé,

pero aun así,

sé una cosa o dos

las aprendí de tí

Realmente aprendí mucho,

realmente aprendí mucho

El amor es como una llama,

que te quema cuando está caliente

El amor lastima…

ooh, ooh, el amor lastima

Algunos tontos piensan en la felicidad

la dicha,

la unión

Algunos tontos se engañan ellos mismos

No me engañan a mí

Sé que no es verdad,

sé que no es verdad

El amor es sólo una mentira,

hecha para entristecerte

El amor lastima…

ooh, ooh, el amor lastima…

Ooh, ooh el amor lastima…

El ilustre Paco Ibañez…

7 mayo, 2008

¿Qué se puede decir de este hombre a quien no haya tenido el placer de sentir en el alma su música cargada de poesía y profundos pensamientos?

Para mí, Paco, es uno de los mejores descubrimientos que me llegaron en la juventud. Qué mejor forma de conocer la obra de Lorca, Quevedo, Juan Ruiz, Jorge Manrique, y otros tantos que a través de la melancólica voz del bardo. Nunca he dejado de sentir con sus canciones, que repito como salmos, cuando la condición anímica lo permite.

Sin más, aquí os dejo un directo (en cuanto a calidad del primer tema, pues no anda sobrado, se han visto mejores interpretaciones, la edad se nota, pero aquel que tuvo, retuvo) en el Liceo de Barcelona. La primera canción está cargada de realidad, y la segunda es de las más bellas que he escuchado nunca.

Por cierto, la segunda es de Lorca, como no podía ser de otra manera…

De las cosas que interesan en la vida…

22 abril, 2008

Hoy me he levantado de la cama con una obsesiva idea rebotando en mi cabeza. Cuando esto sucede, trato de ocultarme del mundo que me rodea, pues mi mente interpreta cualquier acto en derredor como teniendo relación con la maquiavélica “idea obsesiva”. Sé que abrir una nevera en nada tiene relación con este estado mental tan mío, pero, aunque la razón salte y maldiga, se abren puentes en mi mente que los relacionan de forma muy convincente, creando ideas absurdas derivadas de esa primaria.

No es extraño que en esta suerte de aflicción mental pueda relacionar tranquilamente una zapatilla con El escritor Franz KafkaKafka, o el azul con la mantequilla. Esto, lo sé, debería preocuparme, pues algún día podría meterme vestido en la ducha, o con algún aparato eléctrico (lo que, obviamente, resultaría más trágico, pero menos vergonzoso…). Sin embargo, dicho lo lógico, que se abra a la mente la realidad que en mi se posa. No me interesa ponerle coto, pues es un estado interesante, pues conservando la fría y potente lógica, ésta se ve vencida, claudicada frente a esas ideas Pues eso aberrantes. Cuando pasa el cuadro, no más de diez minutos, puedo reflexionar sobre lo acontecido, y sobre las vueltas que puede hacer la mente racional tratando de explicar lo que se piensa. Es un concepto abstracto, pensar en lo que se está pensando, pero no es complicado. Uno puede pensar mal de si mismo cuando se descubre pensando en algo que no debería.

La aparición de estas ideas es enormemente escasa, pudiendo ser incluso un cuadro pseudoonirico, en el que aún no se ha activado la conciencia de forma adecuada, pero lo que está claro es que la memoria funciona, y la razón también, aunque sin posibilidad de actuación o inhibición de otras ideas o actos.

Curioso es también el por qué me interesa este tema. ¿Hasta que punto somos dueños de lo que pensamos? ¿Organizo yo, como ser individual (aunque biologicamente hablando lo más apropiado sería verme como un ecosistema completo de seres microscópicos), la información que me llega por los sentidos y la almacenada en la memoria a largo y corto plazo, de la misma forma que los demás seres humanos? ¿Qué es el interés humano? ¿Por qué dedico mi tiempo a este pequeño ensayo o a pensar en estos sucesos de mi mente? ¿Acaso no hay cosas mejores en que pensar?

Pues para pensar en el interés humano, que puede ser variado, aquí os dejo tres cosas que, no se hasta qué punto, podrían ser universales en cuanto a las preguntas que se hace el ser humano medio (que no medio ser humano).

Algo de mí, para tí, que lees.

26 octubre, 2007

Y así comprendí, viendo como tu figura se alejaba en la mañana, que todo había cambiado.

Aquellas paredes del alma, donde nuestro ser se apoya para tomar fuerzas para el acto supremo de la vida (vivir), se desmoronaron mientras tu pelo se mecía al ritmo que imponían tus sutiles andares.

Cómo levantarse sin algo sólido en lo que apoyarse,

cómo respirar sin el clavo traicionero atado al madero.

Cómo aprender a vivir con tino,

tras haberte tenido entre mis sentidos.

Luz de la mañana, que las sombras dispersas, ¿para qué viniste a la cita rauda como flecha?

Brisa cansada de trasnochar helada, ¿tuviste fuerza para atender su llamada?

Hora de reloj marcada, nada detiene tu avance , ¿no tuviste con mis lágrimas bastante?

Ave ruidosa y malvada como arpía, ¿callar no querrías?

Seguiré caminando, mientras me queden fuerzas.

Silvio y su “Ojalá”

10 octubre, 2007

Decir Silvio Rodriguez es decir Cantautor (así, con mayúsculas). En esta canción, con seguridad una de sus más celebres creaciones, habla de amor, desbordante, que te supera, que no puedes (ni quieres) controlar.

Y la versión que ofrece en este concierto, Mano a mano con Aute, es una de las mejores a mi parecer, por el grado de compenetración entre público y Silvio y por la fuerza de su voz.

Llueve en Santiago.

24 agosto, 2007

Poco a poco se abre en mi mente una figura que, a través de un halo de misticismo, me ha acompañado en mi crecimiento como ser humano (y otros tipo de crecimientos…), muchas veces sin saberlo, descubriendo la belleza y profunda hermosura de su obra antes que su autoría.

No creo que necesite decir mucho más que su nombre: Federico García Lorca. Leí por ahí que era tan español (no de esos que dicen serlo, sino de los que lo sienten, y no lo imponen ni recomiendan) que no podía estar lejos de su tierra. No quiero darme importancia por compararme a él en este aspecto, pero a mí me pasa lo mismo. No puedo vivir lejos de mis raíces, pues me sustentan y me nutren.

Encontré en la red este video de una gran agrupación musical, “Luar na lubre”, llevando al arte de la canción este poema llamado “Madrigal á cibdá de Santiago” que firma Federico en su obra “Seis poemas gallegos”.

 

 

Para que el que no tenga el placer de entender el idioma gallego, he aquí una aproximación a lo que podría dar a entender el poema, sacada de http://www.poeticadigital.com/:

Llueve en Santiago
mi dulce amor.
Camelia blanca de aire
brilla temblorosa al sol.

Llueve en Santiago
en la noche oscura.
Yerbas de plata y de sueño
cubren la nueva luna llena.

Mira la lluvia por la rúa
lamento de piedra y cristal
Mira el viento descolorido
sombra y ceniza de tu mar.

Sombra y ceniza de tu mar
Santiago, lejanía del sol.
Agua de la mañana antigua
tiembla en mi corazón.

A la orillita del mar…

2 julio, 2007

A mirarte mis ojos se acostumbraron,

 

Dolidos por tanto esfuerzo;

 

Brillante como el sol dorado.

 

Reluce todo tu cuerpo,

 

 

El mar anda acongojado,

 

Entre olas y mareas,

 

Es tu pelo mojado,

 

El que a mi me desespera.

 

 

Andarás sobre la arena,

 

Tus pies sobre las huellas,

 

La orillita fría pena,

 

Por no lamer tus suelas.

 

 

Para que salí a la playa,

 

Para verte allí tumbada,

 

Era feliz sin conocerte,

 

Ahora infeliz seré por siempre.

 

 

 

A mi alma encadenada,

 

No te asomes ni un momento,

 

Herida de muerte ostento,

 

Paseando por la playa.