Archive for the ‘Musica’ Category

Arizona Baby – Runaway

8 agosto, 2011

Se necesita más gente barbuda en el mundo, sin lugar a dudas…, y si tienen este talento, pos mejor para el resto.

Pingüinos del revés

24 noviembre, 2010

Este videoclip siempre me recuerda que tengo que afeitarme…, cantando, claro.

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Entre error y error…

26 octubre, 2009

Please open your eyes.
Try to realize.
I found out today we’re going wrong,
we’re going wrong.

Please open your mind.
See what you can find.
I found out today we’re going wrong,
we’re going wrong.

We’re going wrong.
We’re going wrong.
We’re going wrong.

En español sería algo así:

Por favor,  abre los ojos.
Trata de hacerlo.
Hoy he descubierto que vamos mal,
vamos mal.

Por favor,  abre tu mente,
Ve lo que  puedes encontrar.
Hoy he descubierto que vamos mal,
Vamos mal.

Vamos mal,
Vamos mal,
Vamos mal.

Dios a la guitarra, a los Tom-Toms un Ginger Baker soberbio, y a la voz y al bajo Jack Bruce, dejándonos los tres obras como esta.

¿Y si…?

26 febrero, 2009

¿Qué pasaría si mezclaramos de vez en cuando a dos genios para una misma cosa? ¿Y si esa cosa es canción?

Dejemos que la letra la ponga un tal Federico García de su obra “Así que pasen 5 años” y la interpretación un tal Jose Monge, que no sabía cantar, no…

¿Cuánto perdimos cuando nos arrebataron a Lorca?

¿Cuánto perdimos cuando se nos fue Camarón de la Isla?

Siempre nos quedará el sueño y su leyenda

¿Dónde encontraré Shangri-La?

12 enero, 2009

Me pregunto por qué mis amigos dicen que tengo mal gusto en cuanto a películas.  Si ven una en blanco y negro, y encima subtitulada, y encima de chinos u orientales… “apaga la tele, vamos a echarnos unos cigarros o matemos a ese tipo que antes llevaba como seña de identidad su poblada y tupida perilla”

Y es que a veces, sólo a veces, no llevan demasiada razón. Aquí os dejo esto, a  ver como andais de reflejos en las asociaciones (para las busquedas sencillitas en internet, seguro que sacais nota…)

Menuda voz tenía el genial Roy

2 diciembre, 2008

Seguramente nada más escuchar los golpes de la batería y el crepitar de las notas de la guitarra, ya sabreis de que canción se trata. Eso tiene el poder de las grandes peliculas de ese lugar que llaman Hollywood.

Pero estoy tan seguro como de lo anterior, de que ni la mitad de los que leeis esto podeis ponerle cara al cantante de la canción (y no, no es Richard Gere), el genial Roy Orbinson.

Si os gusta el video la mitad que a mí, ya será mucho. Fijaos en el tipo del teclado, la escena del final en el que el realizador sostiene el plano con los dos. Que bien quedan las dos voces mezcladas. Un lujo visual y auditivo, si señor.

Y es que amar duele.

20 octubre, 2008

Así lo escribieron Felice y Boudleaux Bryant, en su tema “Love Hurts”.

Duele sobre todo cuando lo cantan Gram Parsons y Emmylou Harris.

De él diré que tiene una voz casi quejumbrosa, triste y que embarga de melancolía el alma

De ella que su voz es cristalina como el agua que baja rauda por el torrente de su garganta.

La letra, para los avariciosos, que buscan conocer además de sentir, es la que sigue:

El amor lastima,

el amor hace cicatrices,

el amor hiere,

y estropea

cualquier corazón,

que no sea resistente

o lo bastante fuerte

para aguantar mucho dolor,

aguantar mucho dolor.

El amor es como una nube,

que guarda mucha lluvia

El amor lastima…

ooh, ooh, el amor lastima

Soy joven,

lo sé,

pero aun así,

sé una cosa o dos

las aprendí de tí

Realmente aprendí mucho,

realmente aprendí mucho

El amor es como una llama,

que te quema cuando está caliente

El amor lastima…

ooh, ooh, el amor lastima

Algunos tontos piensan en la felicidad

la dicha,

la unión

Algunos tontos se engañan ellos mismos

No me engañan a mí

Sé que no es verdad,

sé que no es verdad

El amor es sólo una mentira,

hecha para entristecerte

El amor lastima…

ooh, ooh, el amor lastima…

Ooh, ooh el amor lastima…

Funkadelic – Maggot Brain

26 septiembre, 2008

Sobran las palabras. Hay gente que no nace con manos, nace faltándoles una guitarra, como al señor Michael Hampton. ¡Cómo te deja las neuronas…!

Sara, de Dylan

20 agosto, 2008

Sara, Sara,
Sweet virgin angel, sweet love of my life,
Sara, Sara,
Radiant jewel, mystical wife.

Sleeping in the woods
By a fire in the night
Where you fought for my soul
and went up against the odds
I was too young to know you were doing it right
And you did it with strength that belonged to the Gods.

Sara, Sara,
Wherever we travel we’re never apart.
Sara, oh Sara,
Beautiful lady, so dear to my heart.

I can still hear the sounds of those Methodist bells,
I’d taken the cure and had just gotten through,
Stayin’ up for days in the Chelsea Hotel,
Writin’ “Sad-Eyed Lady of the Lowlands” for you.

Sara, Sara,
It’s all so clear, I could never forget,
Sara, Sara,
Lovin’ you is the one thing I’ll never regret.

Now the beach is deserted except for some kelp
And a piece of an old ship that lies on the shore.
You always responded when I needed your help,
You gave me a map and a key to your door.

Sara, oh Sara,
Glamorous nymph with an arrow and bow,
Sara, oh Sara,
Don’t ever leave me, don’t ever go.

Y ahora en español:

Sara, Sara
Dulce ángel virgen, dulce amor de mi vida
Sara, Sara
Joya radiante, esposa mística.

Durmiendo en los bosques
Al lado de un fuego en la noche
Cuando luchaste contra mi alma
y subió contra todo pronóstico
Yo era demasiado joven para saber que estaba haciendo lo correcto
Y lo hiciste con una fuerza propia de dioses.

Sara, Sara
Donde quiera que viajemos
nunca estamos separados
Sara, oh Sara
Hermosa dama, tan querida por mi corazón

Todavía puedo oír los tañidos
De esas campanas Metodistas
Me había sometido a la cura
Y lo había pasado
Quedándome por días
En el Hotel Chelsea
Escribiendo “Dama de ojos tristes
de las tierras bajas” para ti

Sara, Sara
Es todo tan claro, nunca lo podré olvidar
Sara, Sara
Amarte es algo de lo que nunca me arrepentiré

Ahora la playa está desierta
Excepto por algunas algas
Y un fragmento de un viejo barco
Varado en la costa
Tú siempre respondiste
Cuando necesité tu ayuda
Tú me das un mapa
Y una llave de tu puerta

Sara, Sara
Ninfa glamorosa con un arco y una flecha
Sara, oh Sara
Nunca me abandones, nunca te vayas.

Sobre el libre albedrio.

8 julio, 2008

El ser humano puede elegir y tomar sus propias decisiones, sin condicionantes. Eso es algo que nos diferencia de una piedra. Esta, sin más remedio, cuando la soltemos desde lo alto, caerá hacia abajo sometida a la fuerza de la gravedad, girará según un modelo aerodinámico, y cuando toque tierra allí se quedará, a menos que el terreno resbale o que de un bote, tras lo cual, tarde o temprano, se detendrá.

Es al menos curioso pensar en que las galaxias y demás entes espaciales siguen con absoluta obediencia unas leyes pronosticables, y por tanto, cognoscibles (si bien no para la limitada inteligencia del ser humano, pero cognoscibles al fin y al cabo). Sin embargo, saber lo que voy a comer cuando me levante del sofá es una variable mucho mayor.

Me comentaban en una noche de hogueras, de hogueritas de San Juan (la hoguera, la hoguera, la hoguera, la hoguera tiene, qué se yo, que sólo lo, tiene la hogue-e-e-ra, cantando al bueno de Krahe), que pensar en el vasto espacio da como miedo. No el terror que te atenaza, sino el miedo a sentirse minúsculo, carente de significado o sentido vital. Y sin embargo, los planetas siguen con sus rotaciones, las lunas idem, los soles en sus trayectorias dentro de las galaxias, estás en su pasear a través del espacio, todo perfectamente predecible mediante modelos de conocimiento.

¿Somos o no algo especial? Y ya no hablo sólo de los seres humanos, sino de la vida. Yo, por lo menos, me siento orgulloso de estar vivo. No es que la existencia de la piedra me resulte sosa, ni ajetreada, es que más bien, me resulta predecible. Pero ni yo mismo sé donde estaré mañana, puedo tratar de predecirlo, pero seguro que me equivoco, para mi placer. Y no consiste en ir a Taj Mahal, ni acercarse a la Antartida. Si no de sorprenderse con algo nuevo.

¿Como afrontamos los vivos la muerte, la casilla del final en casi todos los juegos de mesa? Esta pregunta, que hay que hacerse, al menos una vez en la vida, es una de las más importantes. El maestro Brassens nos alzó una suplica de como veia él su descanso eterno, ya que no nos corresponde a nosotros mismos el darnos sepultura.

Sea pues, aquí os lo dejo, aunque quiero que sepais que no se cumplió su suplica.