Archive for the ‘Brassens’ Category

Sobre el libre albedrio.

8 julio, 2008

El ser humano puede elegir y tomar sus propias decisiones, sin condicionantes. Eso es algo que nos diferencia de una piedra. Esta, sin más remedio, cuando la soltemos desde lo alto, caerá hacia abajo sometida a la fuerza de la gravedad, girará según un modelo aerodinámico, y cuando toque tierra allí se quedará, a menos que el terreno resbale o que de un bote, tras lo cual, tarde o temprano, se detendrá.

Es al menos curioso pensar en que las galaxias y demás entes espaciales siguen con absoluta obediencia unas leyes pronosticables, y por tanto, cognoscibles (si bien no para la limitada inteligencia del ser humano, pero cognoscibles al fin y al cabo). Sin embargo, saber lo que voy a comer cuando me levante del sofá es una variable mucho mayor.

Me comentaban en una noche de hogueras, de hogueritas de San Juan (la hoguera, la hoguera, la hoguera, la hoguera tiene, qué se yo, que sólo lo, tiene la hogue-e-e-ra, cantando al bueno de Krahe), que pensar en el vasto espacio da como miedo. No el terror que te atenaza, sino el miedo a sentirse minúsculo, carente de significado o sentido vital. Y sin embargo, los planetas siguen con sus rotaciones, las lunas idem, los soles en sus trayectorias dentro de las galaxias, estás en su pasear a través del espacio, todo perfectamente predecible mediante modelos de conocimiento.

¿Somos o no algo especial? Y ya no hablo sólo de los seres humanos, sino de la vida. Yo, por lo menos, me siento orgulloso de estar vivo. No es que la existencia de la piedra me resulte sosa, ni ajetreada, es que más bien, me resulta predecible. Pero ni yo mismo sé donde estaré mañana, puedo tratar de predecirlo, pero seguro que me equivoco, para mi placer. Y no consiste en ir a Taj Mahal, ni acercarse a la Antartida. Si no de sorprenderse con algo nuevo.

¿Como afrontamos los vivos la muerte, la casilla del final en casi todos los juegos de mesa? Esta pregunta, que hay que hacerse, al menos una vez en la vida, es una de las más importantes. El maestro Brassens nos alzó una suplica de como veia él su descanso eterno, ya que no nos corresponde a nosotros mismos el darnos sepultura.

Sea pues, aquí os lo dejo, aunque quiero que sepais que no se cumplió su suplica.

Un Ser Humano entre las estrellas

9 junio, 2008

Hoy me pregunto qué es el HOMBRE (y no voy a caer en la diferenciación de hombre-mujer, tomémoslo por su significado neutro, es decir, perteneciente a la raza humana).

Un ser humano nace, por regla general de otro ser humano (¿o hablaríamos de sera humana?), con la colaboración de un tercer ser humano, salvo casos puntuales en los que una paloma se encarga de esto último, pero casi suena a milonga, pero hay gente que lo cree y a mi no me importa reflejarlo. La ciencia es de meridiana claridad respecto al tema. Claro está que la ciencia no tiene respuestas para todo, pero, me da que prefiero el método científico al método Yahya Jammeh, del que Nach dem Chaos ofrece su particular visión.

Un ser humano se desarrolla. Pertenece a esa clase de cosas que se modifican en el tiempo. Y como el tiempo tiende a fluir (por lo que nos dice la ciencia) hacia un solo sentido, pues resulta que envejecemos en vez de rejuvenecer. Es decir, nos vamos “oxidando”, burdamente hablando, en sentido de chapista, pero no sólo en ese sentido, sino tambien en sentido bioquímico. La oxidación de los nutrientes tiene la mala costumbre de producir diversos efectos adversos. Y que sepamos, las células humanas tienen la mala faena de estar diseñadas con una apoptosis, o muerte celular programada. Y discutir ahora sobre telómeros es demasiado. Resumiendo, que el desarrollo nos prepara para una muerte anunciada desde el momento de nacer.

Un ser humano se reproduce. Eso es evidente. Menudo gusto da hacerlo. Y es que la naturaleza no nos puso los receptores de placer en la punta de la nariz, porque esa especie que lo hizo así, se quedo en el jurásico, por andar todo el día tocandose la nariz mutuamente en vez de estar haciendo seres de dicha especie, cuantos más mejor. Todo es claro. El ser humano, que se muestra férreo en la defensa de su posición de superioridad con respecto a los demás seres vivos (el ser humano no es un animal, es el cúlmen de la creación, heredarás la tierra, te alzarás sobre las bestias…), no hace otra cosa que invadir su medio, sin control alguno, diezmando las demás especies, los recursos naturales, hasta que estos desaparecen o son sustituidos por otros seres, insensibles a nuestros intereses, o productos químicos no utilizables (incluso dañinos para el ser humano). Y sigue reproduciéndose. Otros ya se han dado cuenta de que somos demasiados, y se ha teorizado sobre que va a pasar cuando nuestro planeta albergue más almas vivientes de las que puede soportar. Yo no me atrevo a hacerlo, puesto que el ser humano ha demostrado en muchas ocasiones que es un lobo para él mismo (pobres lobos, mala fama han criado entre los humanos), y mirar más lejos me llena de un profundo resquemor.

La muerte como final. O como principio. El qué del principio no está claro. Pero nos lo venden cojonudo. Me viene a la mente la imagen de una serie de personas, tirando de unos odres gigantes de agua, mientras otras caminan a su alrededor, fustigándolas con crueles látigos (unas veces) y dulces mentiras (otras), prometiendo descanso al llegar al final de un camino que nadie conoce a ciencia cierta (que expresión más evocadora, nombrar a la ciencia en esto). Algo que se nos oculta, que se nos priva desde niños, que asumimos con la edad, pero que se ve como algo negro (más negro que la muerte, todo tiene solución menos la muerte,…). Al menos en el ámbito en el que vivo, más o menos esa cultura que llaman occidental con tintes mediterráneos (cada día menos, hasta que la devoren como si de una hamburguesa extra se tratara).

Hasta aqui puedo leer. Mañana seguiré reflexionando mi porqué, el sentido de la vida, según el que teclea. Y es que la vida…, la vida es un milagro:

Pd: maldita banda sonora. Puedo tararearla incluso dormido.

Pd2: Kusturica es un genio. Y en esta película uno se enamora de la vida, si o si.

Una bonita canción…

1 julio, 2007

Escuchen, lean, y opinen

21 junio, 2007

Brassens canta, el alma escucha.

26 mayo, 2007

Aqui os dejo una autentica joya, con la traducción integrada de lo que dice este peso pesado de la chanson de la vérité. Genial.
La canción se llama Misogynie à part (Misoginia aparte )